Cuando escribir se convirtio en una necesidad para intentar sanar.

Y todos me dicen "LOCA, LOCA PERDIDA"
En el caos de mi mente y mi desesperación, el tratamiento que recibí del psiquiatra no consiguió ni me ayudo a suavizar un poco mi baile con Fibro.

Hoy estamos como el tiempo
Todos tenemos derecho a tener días tontos y no hace falta bailar con Fibro para llorar.

Las tareas del hogar
Entre escobas, lavadoras, despistes y mucho sentido del humor, este capítulo cuenta cómo es el verdadero baile de una ama de casa cuando Fibro nunca pierde el compás

Hablemos de Fármacos
"Mi botiquín tenía más esperanza que resultados."

Buscando mis propios remedios
Después de todo lo que perdí, comprendí que tenía que aprender un baile nuevo. Empecé a buscar pequeñas cosas que todavía podía hacer y que, poco a poco, me devolvieran las ganas de vivir.

Que precio he pagado por bailar con Fibro
Todo lo que perdí por bailar con Fibro, el vacío que sentí durante años y el día en que, poco a poco, comencé a volver a bailar.