Las tareas del hogar
LALALARITA!!! LIMPIO MI CASITA!!!
Mis queridas y queridos bailarines, tranquilos que no soy la ratita presumida.
Antes de que llegara Fibro a mi vida yo ya tenía mis manías.
¿Quién no las tiene?.
Pero ahora... la verdad me he superado,jajaja.
Me he vuelto casi obsesiva, y como soy yo la que tiene que hacer todo tampoco molesto a nadie, excepto..
Cuando me pongo en plan inspector de barracones.
Ahí se deben acordar de la madre que me parió (lo siento, madre mía, jajaja).
No sabéis hasta qué punto me satura y me pone la cabeza loca el no tener las cosas bien y en orden, porque llega a desestabilizarme.
Todo es porque si mañana no puedo moverme se me acumula lo faena, y luego es un suplicio ponerme al día.
Cuanto más me agoto, más días lo pago después.
Es el pez que se muerde la cola.
La historia interminable.
Así que después de muchos años de frustración y desesperación, he buscado mi propia técnica de supervivencia.
Tengo de todo:
Robot de limpieza (que limpian lo que ve la suegra, porque donde no caben no limpian, jaja), robot de cocina, (que realmente guiso yo mejor que él), etc.
En una palabra, todo lo que me puede hacer más liviana la labor.
Esto funciona en el día a día, pero que menos que una vez cada 15 días hay que hacerlo afondo, y ahí tienes que remangarte los pantalones y coger el toro por los cuernos.
El aspirador no siempre es un buen compañero, así que opto por la escoba, pero claro, como no!!!... salió la rarita. Le tengo que poner una buena bayeta al mocho para que no se pase ni una miga ni pelusina.
La fregona?.
BUENOOOOOO!!!!.
Es mi enemiga pública número uno.
Me parte las manos y los brazos y hay días que me cuesta tanto que al escurrirla... a tomar por culo el cubo lleno de agua!!!. ja ja ja.
Venga, guapísima, Roya chula a recoger el chandrío que has montado.
Toma doble faena!!!.
NO quieres taza, pues toma taza y media. Jajaja, y para terminar el ritual del suelo, paso mopa, por si acaso ha quedado alguna mota de algo.
Vamos, pa matarme.
Le toca el turno a quitar el polvo.
El plumero está bien, pero un buen trapo y limpiador está mucho mejor. Y vuelvo a lo mismo, las puñeteras manías que se me han puesto.
Sinceramente, creo que es porque para mí es una manera de tener yo el control en algo, y no Fibro y sus amigos.
Realmente me da lo mismo agotarme y reventarme, aunque luego esté unos días en que no me puedo menear, pero... me doy el gustazo y la satisfacción de decir:
"LO HE CONSEGUIDO".
“CON DOS COJONES RUBIA”
Y eso me levanta la moral y me hace sentir que no soy tan inútil.
En cuanto a los productos de limpieza, ahora he encontrado uno que me sirve para todo, y… voilà!!!.
Aceites esenciales!!!, los cuales echo en el agua de fregar para beneficiarme yo y los míos de la aroma terapia.
Otra chorrada mía, Jajaja.
Me meo de risa yo sola.
Yo pruebo todo lo que me pueda beneficiar, pero siendo honesta y sincera…
Lo que yo necesito es un milagro, jajaja.
Ahora viene el temita:
La ropa.
Ufffffff!!!!!
Yo sola me estreso ya solo de pensarlo, es como si fuera un ritual. Jajaja.
Primero, con el lavado.
A pesar de que día si y día también echo el detergente en el del suavizante, el suavizante en el del detergente, e incluso algún día voy pensando que ya ha terminado la lavadora porque no la oigo y... icoño! No la había encendido .Jajaja.
Hay que ser gilipollas ja ja. Pero mi cabeza está controlada por Fibro y doña Fibroniebla, que es su prima. Jjij.
Ahora:
Tender.
Todos los calcetines ordenados mirando el mismo sitio. La ropa interior con pinzas estratégicamente colocadas para que no queden marcas.
Camisetas y pantalones colgados y colocados en perchas, como si fuera una tienda de moda.
Vamos, todo un ritual. Jajaja.
Me parto yo sola escribiendo esto, porque hay veces en las que realmente creo que estoy muy perjudicada de la azotea.
El plegado y planchado de ya ni os lo cuento.
De verdad que me complico la vida yo sola. Bueno!!!...
La recogida de ropa y la colocación en los armarios, no os penséis que es menos laboriosa.
Y ahí es donde... esta dama tan dulce pasa a ser..
.LA NIÑA DEL EXORCISTA!!!!!.
Uffff!!!
Abrir los armarios y cajones y que no esté todo colocado como tiene que ir... iAy! iAy! IAy!
Me transformo de verdad.
Mi cabeza empieza a echar humo, empieza mi agobio y exploto.
Así que hace poco decidí que tenia que cambiar el sistema, yo les ponía a cada uno su ropa en un cesto ya plegada, sus perchas con todo planchado, y que se la recogieran ellos mismos.
Así nos evitamos problemas y discusiones.
Yo no me sofoco y... ellos conservan la yugular intacta,jajaja
Como se suele decir:
POR LA PAZ, UN AVE MARÍA!
Pero tengo que controlarme para no mirar dentro de armarios y cajones para alcahuetear cómo lo han puesto. Jajajaj.
No os podéis hacer una idea de lo importante que es para mi tener el control en algo.
Cuando todavía no conocía a Fibro, hacer las cosas era algo inconsciente, normal, como si estuvieras programada, sin ningún esfuerzo.
Entonces éramos 5 en casa, yo iba a trabajar día sí día no desde las 4 de la tarde hasta las 5 de la madrugada, y si había recaudación, hasta las 7, incluso había días que los trabajaba seguidos.
Llegaba a casa y si había que recoger la cocina, sin problema.
Evidentemente me cabreaba que ninguno echara una mano, pero eso era todo.
Que me ponía a limpiar afondo, no era ningún problema pim-pam-pum, hasta terminar.
Pero ahora... empiezo por un lado un día, con suerte al día siguiente otro,y cuando acabo casi podría empezar otra vez.
Es frustrante.
Pero es lo que hay.
Ahora los domingos si puedo... limpieza a tope, y el lunes... muerta, desaparecida en combate,jajaja
Ahora suelo preparar la comida por la noche si son cosas que requieren tiempo para que se hagan o que tengas que estar removiendo a menudo, porque mi amigo Insomnio me acompaña junto a mi querida Vejiga Hiperactiva, así que los tres aprovechamos el rato y nos volvemos más productivos, por si acaso al día siguiente me acompaña algún otro bailarín y no me deje hacerlo.
Es el consuelo de los tontos, peroa mí me sirve y me esta funcionando.
He tenido que intentar reinventarme. porque durante muchos años fui incapaz de encontrar la forma de querer seguir adelante.
Y... bueno, con error y con acierto, voy buscando la forma de seguir bailando al ritmo que Fibro me marca, a pesar de que siempre intento buscarle la vuelta.
Pero esta puñetera no me pasa ni una. Ja ja ja.
A pesar de que es duro vivir así, lo que no voy a volver a perder, son las ganas de reírme conmigo misma, porque eso me quita las penas y el baile se hace mas llevadero.
Asi que… siiiiiiiiiiiiiiii
“SIGO ESTANDO COMO UNA PUÑETERA CABRA! JA JA JA JA”.
Que es lo único que Fibro no me ha robado porque:
TODOS LOS DIAS SALE EL SOL